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Controla tus antojos durante el embarazo

Las embarazadas pueden sufrir de ansiedad por comer alimentos altamente calóricos como un helado de chocolate o papitas fritas; lo que se conoce comúnmente con el nombre de antojos.

De hecho, los antojos son legendarios durante el embarazo, pero no todas las mujeres los experimentan.

Éstos pueden indicar la necesidad de consumir determinados nutrientes (vitaminas y minerales) o reflejar la necesidad de recibir más cuidados y mimos.

Sin embargo, lo curioso de todo esto es que rara vez el antojo consiste en una olla grande de humeantes calabacitas tiernas sino más bien se quiere consumir entero un pastel de calabaza y es allí en donde se convierte en un problema.

Es importante observar que los antojos son los deseos naturales del organismo, pero desbocados.  De allí la importancia de  controlarlos, ya que las embarazadas pueden ganar peso de más lo que puede comprometer tanto su salud como la del bebé.

Existen varios remedios caseros y naturales que pueden ayudar a controlar estos deseos.

Remedios populares

Remedio para controlar los antojos #1: Chupar un pepinillo agrio. Si se está a punto de sucumbir, se recomienda saborear un pepinillo agrio para eliminar el antojo de dulce.

Remedio para controlar los antojos #2: Tomar un jugo. Un antojo verdaderamente fuerte de comer algo dulce, con frecuencia, se puede mitigar con una menta y bebiendo después unos cuantos decilitros de jugo de fruta o unos trocitos de ésta -por ejemplo, de manzana o pera.

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Remedio para controlar los antojos #3: Engañar el paladar deseoso de dulce con especias. La canela, vainilla y nuez moscada satisfacen el gusto por un dulce, pues éstas dan un sabor azucarado, sin calorías.  Por ello, un buen remedio consistiría en añadir canela, vainilla o nuez moscada a un yogur o leche caliente.

Remedio para controlar los antojos #4 Consumir los alimentos que causan antojo en pequeñas cantidades. En este sentido, si se tiene un antojo por algo dulce, se puede consumir un puñado de  nueces de pacana en vez de un chocolate. Los antojos de sal se calman comiendo aguacate o una papa al horno con semillas de ajonjolí.

Recomendaciones

Realizar alguna actividad interesante. En lugar de echarle el ojo a una bolsa de papas, se aconseja leer un periódico o desempeñar cualquier otra tarea que la entretenga. Si está absorta en una actividad interesante o divertida es probable que su antojo desaparezca.

Tomar comidas cortas con más frecuencia también ayuda a disminuir los antojos.

Comentar al compañero si se está muy sensible emocionalmente y necesita un poco más de atención (situación muy común durante el embarazo).  Explíquele que la mujer da tanto de sí misma mientras su bebé crece que en ocasiones puede necesitar mucho amor, ternura y cuidado. Si usted no hace esto es probable que se incline a comer para aliviar los antojos y que estos tengan un alto contenido de grasa perjudicial y de sal.

Ceder de vez en cuando. Si se necesita definitivamente consumir papas fritas o cualquier otro antojo que produce un sentimiento de culpa, puede integrarlo deliberadamente en la dieta y disminuirá la angustia. Si quiere comer helado, proyéctelo de antemano. Decida la cantidad y con cuánta frecuencia lo hará. Después, cuando esté lista para satisfacer su deseo, salga a la calle, camine por un tiempo y cómprelo. No se prepare para satisfacer su antojo guardando dos litros en su congelador, a su alcance.

Tomar medidas si se siente antojos por chupar hielo. Algunas mujeres se preocupan por chupar y masticar hielo durante el embarazo, ya que existe una vieja leyenda acerca de esto. No es perjudicial y puede suceder por el calor que se siente durante el embarazo debido al peso adicional que se lleva y al mayor volumen de sangre. Si usted está consumiendo cantidades excesivas de hielo, mencióneselo a su doctor en la próxima consulta de control.  La sal tisular Nat mur podría ayudarle en este caso.

Recuerde que bebidas frías y heladas se deben evitar en lo posible a la hora de las comidas. La digestión es un proceso que produce calor, y el hielo podría hacerlo menos eficiente, pues los alimentos no se aprovecharían de manera correcta.

Acudir al doctor si se siente  antojos por sustancias anormales (conocidos como “pica”) como tierra, ceniza, tiza y pintura de las paredes. Existen peligros al ingerir estas sustancias, ya sea por cantidad excesiva o porque son o contienen ingredientes tóxicos.

¿Pecho o biberón?

1. Leche mejor y más digerible

La Organización Mundial de la Salud afirma que la leche materna cubre todas las necesidades de alimentación durante los primeros seis meses de vida del bebé. Los pediatras coinciden; la leche materna es la mejor. Por mucho que avance la tecnología, siempre va a haber cosas que la naturaleza sabe hacer mejor.

La lactancia proporciona al bebé las cantidades ideales de azúcar, proteínas, vitaminas y hasta cien ingredientes más que la leche de vaca. Además, la leche materna favorece la absorción del calcio y contiene menos sodio. Todo esto hace que sea mucho más fácil de digerir para el bebé, cuyo aparato digestivo todavía no está bien desarrollado.

Por otra parte, las posibilidades de tener episodios de gases, estreñimiento y diarrea se ven significativamente reducidas gracias al efecto laxante natural de la leche materna.

2. Menor riesgo de alergias y de enfermedades infecciosas

Los efectos preventivos de la lactancia natural contra las alergias han sido comprobados por numerosos estudios. Por lo general, los recién nacidos casi nunca presentan alergia a la leche materna, mientras que un 10% de los niños resultan alérgicos a la leche de vaca.

Cada vez que el niño es amamantado le está llegando una abundante dosis de anticuerpos que le ayudan a protegerse frente a numerosas enfermedades infecciosas. Como consecuencia de esto, tendrán menos posibilidades de desarrollar infecciones de oído, como la otitis, infecciones respiratorias, como la neumonía y la bronquiolitis, infecciones en las vías urinarias, y un largo etcétera.

3.  Menor riesgo de obesidad

Los bebés amamantados tienen un riesgo mucho menor de padecer obesidad en una etapa posterior de su vida; además la lactancia favorece que se desarrolle un metabolismo más eficaz contra los niveles excesivos de colesterol.

 

1. Posible reducción del riesgo de cáncer

Algunos expertos aseguran que amamantar a tu hijo durante doce meses reduce en un 30% el riesgo de padecer cáncer de mama durante el periodo premenopáusico (periodo que representa un cuarto de los casos de cáncer de mama). Asimismo, dar de mamar durante al menos dos meses reduce en un 25% el riesgo de cáncer de ovarios.

2. Comodidad y ahorro

La leche materna siempre está preparada, a la temperatura ideal y lista para tomar; a cualquier hora y en cualquier sitio. Como alimento cómodo y barato no tiene comparación.

3.  Recuperación más rápida de la madre

La lactancia contribuye a que la matriz de la madre recupere su tamaño normal de antes del embarazo, lo que a su vez reduce más rápidamente las pérdidas vaginales posteriores al  parto. También ayuda a perder los kilos ganados durante el periodo de gestación, quemando unas 500 calorías por día de lactancia.

1. Satisfacción más duradera

El niño digiere tan rápido la leche materna que muchos lactantes subsisten permanentemente en el pecho materno. Por el  contrario, los preparados de leche de vaca permanecen más tiempo en el estómago del bebé, lo que hace que mantengan la sensación de saciedad durante unas tres o cuatro horas aproximadamente.

2. Mayor control de la cantidad de alimento

Con el biberón la madre puede controlar perfectamente qué cantidad de leche está tomando su hijo. Tarea que se complica con la crianza natural; en este caso habría que pesar al niño justo antes e inmediatamente después de la toma. Aunque si el niño está sano y no tiene nigún problema esto no debería preocuparnos pues su alimentación siempre debe ser a demanda. Un niño alimentado al pecho decide él mismo la cantidad que toma en cada momento.

Ventajas del biberón para la madre

1. Mayor libertad
 
Uno de los motivos más habituales para decantarse por el biberón es la libertad que éste da a  la madre, desde ausentarse una noche para salir a cenar hasta volver al trabajo.

Además, con el biberón puedes alimentar a tu bebé en cualquier sitio, sin necesidad de llamar la atención ni desprenderte de ninguna prenda.

2. Mayor participación del resto de la familia

Hay muchos padres que quieren participar más activamente en la crianza de sus hijos y darles el biberón es una buena manera de reforzar el vínculo de unión padre-hijo. Así como para el resto de los hermanos, que también pueden participar en la alimentación del nuevo bebé de la familia.

3. Dieta y costumbres

La madre que da el pecho tiene que seguir teniendo un especial cuidado con su alimentación. No debería fumar, ni tomar bebidas alcohólicas. Mientras que la madre que da el biberón puede volver a retomar su dieta y costumbres habituales.

4. Relaciones de pareja

Después del periodo de gestación, la mayoría de las parejas están deseando retomar la vida sexual que tenían antes del embarazo. Al dar el biberón no tienes restricciones en cuanto al uso de métodos anticonceptivos y la normalidad sexual sólo se ve interrumpida cuando el bebé rompe a llorar en mitad de la noche.

Durante la lactancia, las hormonas de la mujer siguen sufriendo cambios que pueden interferir en las relaciones sexuales de la pareja; tales como pezones excesivamente sensibles, pechos que dejan escapar leche o vaginas secas.