Preparar la llegada del bebé con los descuentos de MasCupon

Para la mayoría de las familias, preparar y decorar la habitación del bebé es algo más que una laboriosa tarea. Normalmente, alrededor de los seis o siete meses de embarazo, los papás suelen encargar todo lo que el pequeño va a necesitar en su habitación. La decoración, con la elección de los muebles, los colores, el tipo de iluminación, etc., es una tarea con la que disfrutarás. Sin embargo, es preciso organizarte debidamente y no agobiarte. También debes tener en cuenta que el ambiente del cuarto del recién nacido debe ser cálido, agradable, relajante y cómodo.

Pero ahora es todo más sencillo, puesto que puedes comprar todo lo que necesites para tu bebé de forma online y con los grandes descuentos que ofrece MasCupon la dura tarea de ser papá o mamá se hace más sencilla. Antes de comenzar con la preparación de la llegada del bebé os dejo algunos de estos descuentos en el siguiente enlace https://www.mascupon.es/tiendas/cupon-descuento-todopapas/

Al preparar la habitación del bebé, no puede faltar:

  • Una cuna o un moisés para que duerma el bebé. Conviene situarla en un rincón del dormitorio de matrimonio para poder llegar enseguida, en caso de que el pequeño se despierte por la noche. Asimismo, hay que asegurarse de situar la cuna o el moisés en un lugar ventilado y nunca cerca del radiador.
  • Un  mobiliario sencillo. Los básicos son: la cuna, el armario y el cambiador. Con estos tres muebles, tienes lo necesario para cubrir sus necesidades (dormir, vestirlo y cambiarlo). Más adelante, en la habitación del bebé puedes adquirir una silla, un baúl para guardar sus cosas o una mesita para cuando empiece a dibujar. Sabemos que todo este mobiliario es caro y se queda prácticamente nuevo enseguida que nuestros hijos crecen, por ello, está bien que ahorremos un poco en él, lo cual podemos hacer gracias a estos descuentos de Bebé2Go gracias a MasCupon https://www.mascupon.com.mx/tiendas/codigo-descuento-bebe2go/
  • Un cambiador. Algunos modelos están provistos de cajonera, en la que se puede disponer todo lo necesario para el cambio.
  • La bañera, que podrá colocar, o no, en su habitación.

Consejos para preparar la mejor habitación para tu hijo

  1. Cuna. La cuna en la habitación del bebé es esencial para su bienestar, ya que va a pasar muchas horas en ella durmiendo. Debe ser cómoda y segura, y disponer de una barandilla con barras, con una distancia entre éstas de un máximo de 6,5 cm (Ley Europea EN 716/95). La altura de la barandilla desde el colchón será de 60 cm, por lo menos.
  2. Colchón. En cuanto al colchón, existen de distintos materiales. Los más recomendados son el de látex, higiénico y adaptable al cuerpo del pequeño, y el de fibra de coco, que impide la acumulación de humedad. El colchón debe tener las medidas exactas para quedar fijo en la cuna. Entre la funda del colchón y las sábanas de algodón, se debe colocar un protector de tela o celulosa absorbente.
  3. Saco de dormir. En los últimos años, se ha extendido su popularidad entre las mamás, puesto que mantiene siempre tapadito al bebé y le garantiza una temperatura corporal adecuada. Si se utiliza, es mejor no abrigar excesivamente al bebé para dormir. El saco hay que utilizarlo sólo mientras lo exija la temperatura ambiente.
  4. Colores. En relación con los colores de la habitación del bebé, dependerá del toque que quieres darle. Si quieres que la habitación sea clásica y elegante, deberás optar por tonos claros como el beige o el blanco. En cambio, si prefieres que transmita alegría, puedes optar por tonalidades más coloridas. Debes tener presente que, cuando el pequeño es aún un bebé se recomiendan los colores suaves que le aportan tranquilidad y bienestar. Si finalmente decides utilizar un color sencillo y claro, siempre puedes decorar las paredes con papel pintado o algún lienzo bonito como los que puedes encontrar en Etsy, ahora con los descuentos mucho más accesible. https://www.mascupon.com.ar/tiendas/codigo-descuento-etsy/
  5. Iluminación. Con la iluminación es recomendable que, aparte de la luz convencional del techo, la habitación disponga de una luz más tenue. Ésta puede colocarse en una pared o bien ser en forma de lamparita. Es ideal para usarla en aquellos momentos de descanso y relajación: cuando el niño se despierta por la noche o cuando se le acuesta.
  6. Cortinas. Las cortinas son necesarias para controlar la entrada de luz natural durante el sueño diurno del bebé. Es aconsejable que estén hechas de materiales que no atrapen mucho polvo.
  7. Al decorar la habitación del bebé, debes tener en cuenta un aspecto fundamental: la seguridad en la estancia donde duerme. Usa pinturas adecuadas para pintar las paredes, muebles con bordes redondeados, protectores de enchufes y evita objetos que puedan romperse.

Espero que este post os sirva de ayuda, tanto a los papás y mamás primerizos como a los que ya tenéis algún niño pero queréis preparar la llegada de vuestro bebé consiguiendo los mejores precios del mercado.

Antes de despedirme, quiero recordar que cuando vuestro bebé llegue tendrá que jugar y entretenerse con algo ¿no?, pues no olvidéis comprarle algún pequeño juguete para esos primeros meses. https://www.maiscupao.pt/lojas/cupao-de-desconto-toysrus/

Recuperar la figura después del parto

Recuerdo conversando con un amigo cerca de un mes antes que era debido a mi hijo de mi ejercicio posparto de rutina. En ese momento, yo era un ávido aficionado al gimnasio por la mañana – clases de spin 6:30 am – cosas que uno puede hacer antes de bebé! Yo estaba bajo la falsa ilusión de que yo echo de menos un par de semanas y luego vuelvo a mi régimen de ejercicios.

La realidad me golpeó con bastante rapidez después de dar a luz que se necesitaría más tiempo para que regrese a la forma física de lo que había estimado. Mi trabajo del suelo pélvico es necesario, yo estaba buscando desesperadamente alguna señal de que todavía tenía músculos de la base y yo era francamente cansado y delirante de la privación del sueño. Muchas de las madres con las que hablé experimentado un despertar similar. Todo lo que había sido un tanto sorprendido por el cuerpo después del parto en comparación con la de embarazo. (La revelación completa: estas mujeres había sido constante yoga prenatal estudiantes y estaban en muy buena forma durante el embarazo.) La experiencia compartida estaba atrofiado los músculos, las malas posturas, el cuerpo dolorido y fatiga general. Teniendo en cuenta que era el estado físico después del parto, se necesitaría un enfoque consciente de volver a una rutina de ejercicios.

La primera cosa a tener en cuenta a la hora de retroceder en una rutina de ejercicios es ser realista y paciente. Tomó alrededor de 40 semanas para formar el cuerpo de embarazada y podría tener casi el mismo tiempo para volver completamente a su ser físico previo al embarazo. El nacimiento es un acontecimiento transformador. Recuerdo muy claramente mi partera anunciar a mí, “el paisaje de la pelvis nunca será la misma.” No importa si su trabajo es rápido, largo o quirúrgico, el cuerpo experimenta una gran transformación para expulsar a un bebé.

1. A partir de marcha atrás lentamente
Como regla general, recomiendo que las mujeres no vuelven a postnatal o el yoga mamá y yo hasta que el sangrado se ha detenido. Si una mujer dio a luz a través de cesárea , ella tiene que esperar 6 semanas antes de volver a clase. Si se presiona demasiado duro al principio, entonces puede estar en realidad establecimiento de sí mismo detrás de una recuperación real. Eso, por supuesto, no quiere decir que necesita ser rehén en su casa durante 6 semanas. Un paseo se puede considerar un buen comienzo de su camino de vuelta!

2. Reloj para su sangrado se detenga
Una vez que usted embarcarse en algunas de las actividades más pesadas, se presta atención a las señales de su cuerpo. Algunas mujeres encuentran que su sangrado que había afilado hacia abajo empieza a ser más pesado de nuevo, lo cual es una señal de que el cuerpo necesita más tiempo para sanar.

3. ¿Cómo es el suelo pélvico?
Además, si el suelo pélvico es débil, ejerciendo presión intraabdominal (como abdominales, pilates o el trabajo en general ab) puede poner demasiada presión sobre el suelo pélvico e inhibir la curación o incluso dar lugar a un riesgo de prolapso de órganos. Una de las primeras formas de ejercicio que usted puede comenzar a incorporar al día puede ser una rutina de Kegel , refortalecimiento o incluso volver a familiarizarse con los músculos del suelo pélvico.

4. Reparación Diástasis
Es muy común que las mujeres experimentan una separación de los músculos abdominales , especialmente los abdominales rectos – también conocido como los músculos six-pack. Su proveedor de atención puede comprobar esto para cuando regrese de sus seis semana Comprobar arriba. Si es lo suficientemente grave, puede que tenga que trabajar con un fisioterapeuta para ayudar a extraer los músculos de nuevo juntos. Así, cuando de retroceder a una sesión de ejercicios abdominales, ser conscientes de no exagerar. En postnatal y mamá y yo yoga, nos centramos más en actitud del tablón y variaciones de plancha en lugar de viejos abdominales moda. También se aconseja no hacer posturas de torsión muy profundas que también pueden inhibir los músculos de la reparación.

El abs han separado después del embarazo?

5. Wiggly, tembloroso articulaciones
relaxina, la hormona que se encarga de suavizar los ligamentos y articulaciones durante el embarazo y el parto, puede permanecer en el cuerpo durante un máximo de seis meses después del parto. Esto puede conducir a la inestabilidad, las articulaciones tambaleantes y una pelvis sueltos. Una vez más, acaba de ser conscientes de que la actividad de su elija no es demasiado desigual en movimiento.

6. encontrar todo tipo de ejercicio!
No es necesario asistir a una clase programada para comenzar a volver a una rutina de acondicionamiento físico general. Como he mencionado anteriormente, caminar es un gran lugar para comenzar : no descuento caminar como un ejercicio cardiovascular suave! En un momento dado, me dijeron para evitar mayor impacto cardio ya que estaba recuperando de algunos problemas bastante graves del suelo pélvico y dio instrucciones para tratar la natación. Afortunadamente, he sido un ávido nadador durante años, por lo que se sentía como una agradable bienvenida de nuevo a ejercer y redescubrir mi cuerpo. Lo bueno de la natación es que es suave en las articulaciones y el suelo de la pelvis, y es ideal para fortalecer los músculos de la base y la espalda.

7. Hidratación
Una vez que usted empieza a la facilidad de nuevo en su rutina, por favor recuerde hidratarse bien, sobre todo si está amamantando . Si se encuentra fuera para un paseo con su bebé, poner su botella de agua en el portavasos como un recordatorio para beber a menudo.

8. Resto
Al final de cada post-natal o mamá y mi clase de yoga que incorpora un par de poses de yoga restaurativo y luego savásana (postura del cadáver). A pesar de que muchas madres escuchan el viejo dicho, dormir cuando el bebé duerme, muy pocos (creo) se adhieren a estas sabias palabras. Por ello, incluir unos momentos para relajarse después del ejercicio puede realmente ayudar a reponer. Si se siente descansado y restaurado, tendrá mucho más que ofrecer a aquellos que necesitan.

Controla tus antojos durante el embarazo

Las embarazadas pueden sufrir de ansiedad por comer alimentos altamente calóricos como un helado de chocolate o papitas fritas; lo que se conoce comúnmente con el nombre de antojos.

De hecho, los antojos son legendarios durante el embarazo, pero no todas las mujeres los experimentan.

Éstos pueden indicar la necesidad de consumir determinados nutrientes (vitaminas y minerales) o reflejar la necesidad de recibir más cuidados y mimos.

Sin embargo, lo curioso de todo esto es que rara vez el antojo consiste en una olla grande de humeantes calabacitas tiernas sino más bien se quiere consumir entero un pastel de calabaza y es allí en donde se convierte en un problema.

Es importante observar que los antojos son los deseos naturales del organismo, pero desbocados.  De allí la importancia de  controlarlos, ya que las embarazadas pueden ganar peso de más lo que puede comprometer tanto su salud como la del bebé.

Existen varios remedios caseros y naturales que pueden ayudar a controlar estos deseos.

Remedios populares

Remedio para controlar los antojos #1: Chupar un pepinillo agrio. Si se está a punto de sucumbir, se recomienda saborear un pepinillo agrio para eliminar el antojo de dulce.

Remedio para controlar los antojos #2: Tomar un jugo. Un antojo verdaderamente fuerte de comer algo dulce, con frecuencia, se puede mitigar con una menta y bebiendo después unos cuantos decilitros de jugo de fruta o unos trocitos de ésta -por ejemplo, de manzana o pera.

Lea también: Remedios para la diabetes gestacional

Remedio para controlar los antojos #3: Engañar el paladar deseoso de dulce con especias. La canela, vainilla y nuez moscada satisfacen el gusto por un dulce, pues éstas dan un sabor azucarado, sin calorías.  Por ello, un buen remedio consistiría en añadir canela, vainilla o nuez moscada a un yogur o leche caliente.

Remedio para controlar los antojos #4 Consumir los alimentos que causan antojo en pequeñas cantidades. En este sentido, si se tiene un antojo por algo dulce, se puede consumir un puñado de  nueces de pacana en vez de un chocolate. Los antojos de sal se calman comiendo aguacate o una papa al horno con semillas de ajonjolí.

Recomendaciones

Realizar alguna actividad interesante. En lugar de echarle el ojo a una bolsa de papas, se aconseja leer un periódico o desempeñar cualquier otra tarea que la entretenga. Si está absorta en una actividad interesante o divertida es probable que su antojo desaparezca.

Tomar comidas cortas con más frecuencia también ayuda a disminuir los antojos.

Comentar al compañero si se está muy sensible emocionalmente y necesita un poco más de atención (situación muy común durante el embarazo).  Explíquele que la mujer da tanto de sí misma mientras su bebé crece que en ocasiones puede necesitar mucho amor, ternura y cuidado. Si usted no hace esto es probable que se incline a comer para aliviar los antojos y que estos tengan un alto contenido de grasa perjudicial y de sal.

Ceder de vez en cuando. Si se necesita definitivamente consumir papas fritas o cualquier otro antojo que produce un sentimiento de culpa, puede integrarlo deliberadamente en la dieta y disminuirá la angustia. Si quiere comer helado, proyéctelo de antemano. Decida la cantidad y con cuánta frecuencia lo hará. Después, cuando esté lista para satisfacer su deseo, salga a la calle, camine por un tiempo y cómprelo. No se prepare para satisfacer su antojo guardando dos litros en su congelador, a su alcance.

Tomar medidas si se siente antojos por chupar hielo. Algunas mujeres se preocupan por chupar y masticar hielo durante el embarazo, ya que existe una vieja leyenda acerca de esto. No es perjudicial y puede suceder por el calor que se siente durante el embarazo debido al peso adicional que se lleva y al mayor volumen de sangre. Si usted está consumiendo cantidades excesivas de hielo, mencióneselo a su doctor en la próxima consulta de control.  La sal tisular Nat mur podría ayudarle en este caso.

Recuerde que bebidas frías y heladas se deben evitar en lo posible a la hora de las comidas. La digestión es un proceso que produce calor, y el hielo podría hacerlo menos eficiente, pues los alimentos no se aprovecharían de manera correcta.

Acudir al doctor si se siente  antojos por sustancias anormales (conocidos como “pica”) como tierra, ceniza, tiza y pintura de las paredes. Existen peligros al ingerir estas sustancias, ya sea por cantidad excesiva o porque son o contienen ingredientes tóxicos.

Recupera la silueta después del embarazo

CUANDO PODEMOS EMPEZAR EL PLAN PARA ADELGAZAR

Sobre cuando se puede empezar a ponerse a dieta, ejercicio… “cuidarse”, hay diferentes opiniones sobre ello, desde las 6 semanas a un año, o empezar de dos a seis meses después del parto. Realmente depende del peso que se haya ganado y de la constitución de cada persona. Y por supuesto de cómo haya sido el parto.

Recuperar el peso y la silueta en un mes o algo más, mejor dejarlo para las artistas de cine, aunque sinceramente me parece algo bastante irreal.

Lo más adecuado es que después del año se debería haber recuperado la forma.

Es muy importante el aspecto psicológico, en el que continúan involucradas las hormonas y querer recuperar el peso o la figura antes de tiempo puede ser igualmente muy frustrante.

Los primeros días en casa, con el bebé, son para descansar, recuperarse tanto física como emocionalmente y tener tiempo para disfrutar del bebé.

Parece que esos días la madre solo se tiene tiempo de comer, dormir (poco) y cuidar al bebé.

Al poco de dar a luz, empezamos a notar algunos cambios.

Se puede notar una pequeña inflamación en las piernas y pies. Hasta que no se vayan perdiendo los líquidos ganados durante el embarazo.

Aumenta el estreñimiento.

El periodo puede volver entre seis y ocho semanas o meses, aunque si se no se está en la lactancia antes.

Algunas mujeres pueden desarrollar problemas en las tiroides en el primer año de dar a luz. Tanto hipertiroidismo como hipotiroidismo, aunque no es permanente, se suele recuperar al máximo un año.

Si se desea hacer dieta, hay que ponerse a dieta tranquilamente, si se va a dar la lactancia mejor procurar comer sano, que dieta, ya que se puede perder calidad y cantidad de leche materna.

Lo ideal es eliminar los azúcares simples extras, las grasas y las comidas más copiosas, y por supuesto olvidarse del alcohol. Procurar mantener una dieta sana y se puede empezar un plan de ejercicio suavemente.

Algunas mujeres debido a los cambios hormonales sienten algo de ansiedad y depresión, lo que les hará picar y comer en exceso, sobre todo dulces, para esos momentos lo ideal es la L-teanina, que relajará. No debería durar esta sintomatología más de dos semanas, si dura demasiado tiempo es importante consultar al médico.

¿CUÁNTO PESO PUEDO PERDER Y EN QUE VELOCIDAD?

Para la recuperación más o menos rápida también va a influenciar como ha sido el parto, evidentemente no es lo mismo un parto por cesárea que uno natural. En la cesárea se ha de recuperar la cirugía abdominal.

Después del parto el útero va a reducir de tamaño y posición. Durante la lactancia se libera oxitocina que provoca contracciones en el útero, gracias a estas recupera su posición.

Justo en el momento del parto se va a perder hasta aproximadamente 4 kilos al perder los líquidos corporales. Igualmente se va perdiendo peso naturalmente hasta que el útero va recuperando su tamaño.

Cuando se está dando de mamar es normal o se puede alcanzar a perder hasta un máximo de 1 kilo a la semana. Ya que en esta etapa, no se debe perder mucho peso.

Lo ideal es perder peso gradualmente.

Se suele recuperar la figura como antes del embarazo al año de nacer el bebé.

El peso se puede recuperar a los seis meses.

Aunque evidentemente depende del peso ganado durante el embarazo si ha sido muy importante o no.

¿QUÉ CAMBIOS SON LOS QUE VOY A RECUPERAR ANTES?

Las tres partes del cuerpo que han tenido más cambios, son el suelo pélvico, el abdomen y el pecho.

Por lo que estas son las que igualmente vamos a notar antes la recuperación.

Como he dicho en la lactancia la oxitocina ayudará a que se recupere el tono rápidamente, aunque los ejercicios siempre son recomendables.

La zona abdominal este algo más floja y hasta algo arrugada y ha desaparecido la cintura, para ello lo ideal es empezar los ejercicios específicos cuando ya se encuentre recuperada, cuando se sienta, nos hemos de acordar que han sido nueve meses, y que recuperarse no va a ser rápido.

Cuando los niveles de progesterona disminuyen mejora el tono muscular.

El estreñimiento, mejora bebiendo mucho agua, zumos, comer fibra. Se pueden usar supositorios puntualmente.

Perdida de pelo, es uno de los problemas más habituales, durante el embarazo las hormonas protectoras, dan un aspecto de piel y pelo sano, cuando bajan de golpe las mismas, el pelo se suele caer, aunque en poco tiempo, volverá a lo mismo.

Después de la lactancia, el pecho volverá naturalmente a su forma, aunque cuando el tamaño grande la recuperación es más difícil, y el pecho pequeño algunas veces se hace más pequeño.

PARA RECUPERAR EL PESO, ¿QUÉ PUEDO HACER?

Dieta sana es lo ideal, con muchos líquidos, fruta y verdura. No podemos hacer dieta estricta, necesitamos la energía diaria necesaria.

Desayunar con tiempo.

Comer al menos cinco piezas de fruta y verdura diarias.

Incluir mucha fibra en la dieta, como avena, alubias, grano enteros.

Incluir hidratos de carbono de absorción lenta, como la pasta integral preferentemente, pan y arroz.

Evitar azúcares simples, alimentos demasiado grasos como el fast food, pasteles o bebidas gaseosas.

Controlar el picoteo y las veces que acudes a la cocina (se pasan bastantes horas en casa), lo ideal es una pieza de fruta cuando se va a picar, se puede poner cortada a trocitos.

Las calorías necesarias, depende mucho si se está o no en la lactancia.

Es importante procurar perder el peso ganado de más si se pretende tener más descendencia.

Si estás dando de mamar, las calorías necesarias son mayores que si no lo estás haciendo. Se necesitan aproximadamente un extra de 350 calorías al día para producir la leche. Estas calorías adicionales se van a usar de las reservas que se han acumulado durante el embarazo, este es otro de los motivos de que las hormonas durante el embarazo llevan a la reserva de grasas.

Es importante no reducir la ingesta de calorías inmediatamente, ya que necesitamos estas calorías para recuperarse, sobre todo las que han tenido un parto por cesárea.

Las necesidades mínimas aproximadas son de 1500 calorías/día.

No se deben tomar suplementos o ayudas para adelgazar si se esta dando de mamar.

Mi recomendación es comer varias veces al día, pequeñas cantidades.

Aumentamos el número de comidas y alimentos como frutas, verduras y grano entero.

Muchas mujeres cuando están embarazadas piensan que pueden comer lo que quieran y cuanto quieran por el motivo de estar embarazadas, aunque no es lo más recomendable, si no se hacen excesos, es un momento para relajarse.

Pero después del parto la mente ha de volver a las cantidades y productos adecuados.

De todos modos, no se debe esperar demasiado a recuperarse, ya que sino cada vez será más difícil.

¿Pecho o biberón?

1. Leche mejor y más digerible

La Organización Mundial de la Salud afirma que la leche materna cubre todas las necesidades de alimentación durante los primeros seis meses de vida del bebé. Los pediatras coinciden; la leche materna es la mejor. Por mucho que avance la tecnología, siempre va a haber cosas que la naturaleza sabe hacer mejor.

La lactancia proporciona al bebé las cantidades ideales de azúcar, proteínas, vitaminas y hasta cien ingredientes más que la leche de vaca. Además, la leche materna favorece la absorción del calcio y contiene menos sodio. Todo esto hace que sea mucho más fácil de digerir para el bebé, cuyo aparato digestivo todavía no está bien desarrollado.

Por otra parte, las posibilidades de tener episodios de gases, estreñimiento y diarrea se ven significativamente reducidas gracias al efecto laxante natural de la leche materna.

2. Menor riesgo de alergias y de enfermedades infecciosas

Los efectos preventivos de la lactancia natural contra las alergias han sido comprobados por numerosos estudios. Por lo general, los recién nacidos casi nunca presentan alergia a la leche materna, mientras que un 10% de los niños resultan alérgicos a la leche de vaca.

Cada vez que el niño es amamantado le está llegando una abundante dosis de anticuerpos que le ayudan a protegerse frente a numerosas enfermedades infecciosas. Como consecuencia de esto, tendrán menos posibilidades de desarrollar infecciones de oído, como la otitis, infecciones respiratorias, como la neumonía y la bronquiolitis, infecciones en las vías urinarias, y un largo etcétera.

3.  Menor riesgo de obesidad

Los bebés amamantados tienen un riesgo mucho menor de padecer obesidad en una etapa posterior de su vida; además la lactancia favorece que se desarrolle un metabolismo más eficaz contra los niveles excesivos de colesterol.

 

1. Posible reducción del riesgo de cáncer

Algunos expertos aseguran que amamantar a tu hijo durante doce meses reduce en un 30% el riesgo de padecer cáncer de mama durante el periodo premenopáusico (periodo que representa un cuarto de los casos de cáncer de mama). Asimismo, dar de mamar durante al menos dos meses reduce en un 25% el riesgo de cáncer de ovarios.

2. Comodidad y ahorro

La leche materna siempre está preparada, a la temperatura ideal y lista para tomar; a cualquier hora y en cualquier sitio. Como alimento cómodo y barato no tiene comparación.

3.  Recuperación más rápida de la madre

La lactancia contribuye a que la matriz de la madre recupere su tamaño normal de antes del embarazo, lo que a su vez reduce más rápidamente las pérdidas vaginales posteriores al  parto. También ayuda a perder los kilos ganados durante el periodo de gestación, quemando unas 500 calorías por día de lactancia.

1. Satisfacción más duradera

El niño digiere tan rápido la leche materna que muchos lactantes subsisten permanentemente en el pecho materno. Por el  contrario, los preparados de leche de vaca permanecen más tiempo en el estómago del bebé, lo que hace que mantengan la sensación de saciedad durante unas tres o cuatro horas aproximadamente.

2. Mayor control de la cantidad de alimento

Con el biberón la madre puede controlar perfectamente qué cantidad de leche está tomando su hijo. Tarea que se complica con la crianza natural; en este caso habría que pesar al niño justo antes e inmediatamente después de la toma. Aunque si el niño está sano y no tiene nigún problema esto no debería preocuparnos pues su alimentación siempre debe ser a demanda. Un niño alimentado al pecho decide él mismo la cantidad que toma en cada momento.

Ventajas del biberón para la madre

1. Mayor libertad
 
Uno de los motivos más habituales para decantarse por el biberón es la libertad que éste da a  la madre, desde ausentarse una noche para salir a cenar hasta volver al trabajo.

Además, con el biberón puedes alimentar a tu bebé en cualquier sitio, sin necesidad de llamar la atención ni desprenderte de ninguna prenda.

2. Mayor participación del resto de la familia

Hay muchos padres que quieren participar más activamente en la crianza de sus hijos y darles el biberón es una buena manera de reforzar el vínculo de unión padre-hijo. Así como para el resto de los hermanos, que también pueden participar en la alimentación del nuevo bebé de la familia.

3. Dieta y costumbres

La madre que da el pecho tiene que seguir teniendo un especial cuidado con su alimentación. No debería fumar, ni tomar bebidas alcohólicas. Mientras que la madre que da el biberón puede volver a retomar su dieta y costumbres habituales.

4. Relaciones de pareja

Después del periodo de gestación, la mayoría de las parejas están deseando retomar la vida sexual que tenían antes del embarazo. Al dar el biberón no tienes restricciones en cuanto al uso de métodos anticonceptivos y la normalidad sexual sólo se ve interrumpida cuando el bebé rompe a llorar en mitad de la noche.

Durante la lactancia, las hormonas de la mujer siguen sufriendo cambios que pueden interferir en las relaciones sexuales de la pareja; tales como pezones excesivamente sensibles, pechos que dejan escapar leche o vaginas secas.

Llega un bebé: ¿crisis en la pareja?

La llegada de un bebé, como casi todo lo que sucede en la vida, poco o nada tiene que ver con lo que el marketing nos trasmite. No todas las estampas del día a día son tan idílicas cuando aparece el nuevo miembro de la familia, también suceden los problemas que, con calma, paciencia, amor pero, sobre todo con tiempo, se terminan por superar. Los bebés son muy tiernos cuando están apaciblemente dormidos pero también lloran, a veces tanto que logran desestabilizar la paciencia del más tranquilo. Los bebés huelen maravillosamente bien pero para ello habrá que cambiar el pañal unas diez o doce veces al día, a veces con un sueño bastante profundo (sus necesidades fisiológicas no entienden de madrugadas). Las fotos de las revistas no reflejan la verdadera identidad del día a día.

El caos aparece en el hospital. Muchas mujeres, especialmente las primerizas, interiorizan una idea de parto, así como de rostro de bebé, que no cumple con sus expectativas. Un parto difícil o que incluso que acaba en una cesárea pueden traer los primeros «desengaños», las primeras tomas de contacto con la realidad. Una mujer recién parida es, generalmente, una mujer dichosa pero también con un vaivén de hormonas que hacen que vea el mundo de otra manera. Visitas largas con comentarios inoportunos y, sobre todo de gente con la que no tiene la suficiente confianza, hacen que nada más convertirse en madre vea que las cosas no son como las había soñado. Y eso, si no se atiende, pasa factura.

Pero queda lo más importante: llegar a casa. Especialmente para quienes son padres por primera vez todo son dudas; no estar seguros de si el bebé está bien alimentado (especialmente si toma pecho porque no se sabe la cantidad, sólo se sabe si gana peso), no saber el motivo de su llanto (muchos bebés lloran las últimas horas de la tarde por los cólicos del lactante), miedos a no saber hacerlo bien, temor a que se nos caiga, a no saber ejercer, en definitiva, a no ser buenos padres. Todo esto, indudablemente, tiene consecuencias en una pareja. Positivas y a veces, negativas. Pero todo es subsanable.

Hemos hablado con Marina González, experta psicóloga clínica de Cinteco, que nos habla de cambios: «La llegada de un bebé supone muchos cambios para la pareja, cambios a los que se tienen que ir adaptando y como cualquier proceso de adaptación lleva tiempo y no está exento de estrés. Estos niveles de estrés, unidos al cansancio, la inseguridad a la hora de manejar las dificultades, las expectativas que se tienen hacia el otro y otros factores… pueden afectar en la irritabilidad, el nerviosismo, la frustración… y provocar ciertas tensiones en la pareja».

Como en todo en la vida, es importante saber gestionar las crisis que surgen es por ello que son tan importantes «las condiciones previas de la relación de pareja, que sea una relación solida, estable, con buenos niveles de comunicación y por supuesto de afectividad, y que dispongan de habilidades adecuadas para resolver problemas» todas esas cosas fomentan una buena salud en la pareja a pesar de las dificultades. Es decir que si una pareja ya se llevaba mal o muy mal antes de la llegada de un bebé, el nacimiento no sólo no va a cambiar las cosas para bien sino que las empeorará.

Niveles de comunicación: es muy importante saber expresar los sentimientos que uno tiene sin caer en la acusación al otro. Utilizar frases tipo «yo sé que tú haces esto con el mayor de los cariños pero lo cierto es que yo lo percibo como…y no me gusta porque me hace sentir así» Todo ello, claro está, siempre con un tono amable y tranquilo y, si es posible, en el marco de una conversación apacible, es decir, no aprovechar un llanto incontrolable del bebé para expresarse sino un momento de paz, que también los hay, para decir las cosas. De nuevo la psicóloga nos aconseja: «Disponer de estas habilidades no tiene que ver necesariamente con la edad, hay mucha gente joven que dispone de estos recursos, aunque es cierto que la experiencia vital ayuda a tener recursos para afrontar situaciones que pueden generar estrés». Las parejas que hablan, que se escuchan, que se comunican diciendo lo que sienten, tienen altas probabilidades de que todo salga bien, de que se solucionen las cosas.

Entender las necesidades del otro. No sólo la mujer sufre cambios, el hombre también cambia su perspectiva vital. Muchos hombres, con la llegada de un hijo, adquieren un mayor grado de responsabilidad a la hora de afrontar su vida laboral y comienzan a sentir miedos hasta ese momento desconocidos.

Muchos optarán por no decir nada a su pareja para evitar preocupaciones pero eso no significa que no estén durante una primera etapa muy absortos en esa nueva tesitura de vida y de trabajo. Por supuesto, también sienten celos cuando llega un bebé. Aquella mujer que siempre estaba pendiente de él ahora casi nunca está disponible para llevar una conversación de más de cinco minutos. La mayoría de las mujeres (con toda la razón es verdad) no reparamos en esa ausencia que tienen porque estamos muy atareadas con todo lo que se nos ha venido encima; dar el pecho, cambiar los pañales, ahora tiene un gas, ahora no sé por qué llora…cualquier mujer que sea madre entenderá que, no se sabe muy bien por qué, pero cuando tienes un recién nacido en casa, a pesar de que duermen casi todo el día, apenas paras un minuto. Todas esas circunstancias pueden hacer que nos olvidemos de nuestra pareja «momentáneamente» algo que en la medida de lo posible deberíamos evitar aunque no siempre es fácil.

Las hormonas, esas «amigas traicioneras». Las mujeres convivimos con ellas toda la vida pero quizás hay tres etapas en la vida de una mujer que son especialmente complicadas; adolescencia, embarazo/postparto y menopausia. Centrándonos en el tema que nos ocupa, el postparto, las hormonas pueden jugar una malísima pasada que pueden hacer tambalear los cimientos del matrimonio más estable: llantos injustificados, creer que estás sola, que han dejado de quererte, sentirte fea, distinta a quién eras y algo que ayuda poco, dormir a trompicones, hacen el resto. Mucho amor, mucho cariño, mucho apoyo moral con frases tipo, «qué buena madre eres», «qué bien lo estás haciendo», «qué orgullos estoy de ti» hacen más que una terapia con el mismísimo Freud. Muchos abrazos y una clara demostración de que se está ahí para apoyarla en todo hacen el resto.

La importancia de ayudar: Muchos hombres, por temor a no hacerlo bien o por cultura, participan poco o nada en la crianza de sus hijos hasta que estos no caminan. El hecho de que sea la mujer la que siempre se haya dedicado a la alimentación de la cría por dar el pecho hace que, generación tras generación, se siga asimilando ese concepto. Aunque es cierto que poco a poco las cosas han ido cambiando, lo cierto es que muchos padres se acercan poco al recién nacido. Es verdad que son las madres las que dan el pecho pero hay un montón de cosas que ellos pueden y deben hacer, ya no sólo para aliviar a la madre que necesita descansar sino también para establecer vínculos con el bebé. Por ejemplo, quitar los gases. A muchos padres se les da bien esta tarea porque es un rato al día y porque sus manos grandes suelen dar mucha protección al bebé. Pero no sólo eso, cambiar los pañales no tiene que ser un acto exclusivo de la mamá, de hecho, salvo dar el pecho, ninguno lo es. Cuando un hombre llega a casa cansado del trabajo no se encuentra con una mujer que no ha hecho nada precisamente en toda la jornada.

Consejos para comprar ropa de bebé

  1. Que incorpore broches automáticos (no plásticos pues se derriten al plancharlos). Lo aconsejable es que las camisetas tengan broches en el cuello y que los pantalones los tengan en la entrepierna; es mucho más fácil para cambiarles el pañal.

    Que las telas sean suaves y fáciles de planchar, preferentemente 100% algodón, sobretodo si el bebé es muy pequeño. Evitar tejidos duros y lanas que pierdan pelusas.

    Evitar cinturas con cremallera y botones en las prendas de los recién nacidos. Preferir las cinturas con tela elástica que se adaptan mejor y estamos seguros que no les aprieta.

    Preferir cinturas regulables. Cuando son algo mayores, son ideales los pantalones con cintura regulable, de esos que traen un elástico con botones en la cintura.

    Pensar en los hermanos más pequeños. Cuando tenemos dos hijos o más del mismo sexo (o no), compramos pensando en todos los posibles usuarios de esa prenda. Crecen tan deprisa que al menos nos conforma saber que las prendas tendrán doble (a veces triple) uso.

    Asegurarse que nuestro bebé tiene ropa que combine con lo que vayamos a comprarle. Este consejo va especialmente para los padres que les gusta salirse del clásico azul para niños y rosa para niñas.

    Cuando son recién nacidos, preferir los pantalones, peleles y pijamas con pie incluido.

    Preferir los bodies a las camisetas, especialmente en invierno. Quedan siempre dentro del pantalón/falda y evita que se enfríen la tripita.

    Los zapatos: Para recién nacidos, que sean abrigados (en invierno), cómodos y blanditos. Para los mayorcitos, evitar los cordones; son preferibles los zapatos con velcro que pueden colocárselos y quitárselos ellos mismo.

    Los calcetines: ni pequeños ni grandes pues pueden hacerles daño en el pie. En invierno, comprarlos largos hasta la rodilla, pues al alzar al bebé los pantalones se levantan y quedan las piernitas al descubierto.

Aventuras de una madre primeriza